Vecinos de Cerrillos reclaman por olores y moscas cerca de una escuela
La falta de controles rápidos en áreas donde se cruzan la producción rural y los loteos residenciales vuelve a generar rispideces en el Valle de Lerma. El reclamo en Cerrillos expone las fallas de coordinación entre el municipio y las áreas de fiscalización ambiental para dar respuestas inmediatas. La falta de inspección no solo desgasta la convivencia vecinal, sino que interrumpe la normalidad en las aulas públicas.

Desde hace casi tres semanas, las familias del paraje Las Blancas y la zona de La Serena, en el municipio de Cerrillos, reportan complicaciones por la presencia constante de olores nauseabundos y una proliferación masiva de moscas. El problema se percibe a lo largo de la ruta provincial 87, vía que conecta las provinciales 23 y 24, un sector caracterizado por la presencia de fincas y casas quintas.
La situación impacta de lleno en la comunidad educativa de la escuela Benjamín Matienzo. En el establecimiento, tanto docentes como familiares advirtieron que el aire viciado y los insectos dificultan el normal desarrollo de las jornadas escolares, alterando la rutina pedagógica de los alumnos que asisten a la institución.
Según relataron los propios lugareños, las sospechas apuntan a la eventual acumulación de guano u otros fertilizantes de origen orgánico en explotaciones agrícolas de las inmediaciones. Ante la falta de determinaciones técnicas o confirmación oficial sobre la causa, los vecinos demandan que los organismos competentes ejecuten inspecciones en las fincas para verificar el origen y ordenar el cese del foco contaminante.